Cómo orientar una antena parabólica: guía en 10 pasos

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Orientar una antena parabólica no tiene misterio, pero no perdona la imprecisión. El satélite geoestacionario está a unos 35.786 km sobre el ecuador: medio grado de desviación y la señal desaparece. Por eso la mayoría de las instalaciones caseras no fallan por la electrónica, sino por tres detalles: un mástil que no está a plomo, un valor de elevación mal interpretado y la declinación magnética olvidada.

Esta guía sigue el orden real del trabajo, desde elegir el sitio hasta sellar el cable. Los ángulos para tu dirección exacta los calculas más rápido con SatFinder; la tabla de referencia muestra en qué rango se mueven en España.

Lo que necesitas

  • Llaves fijas o carraca de 10, 13 y 17 mm según el soporte
  • Nivel de burbuja, mejor un nivel torpedo corto para el mástil
  • Brújula o móvil con aplicación de brújula
  • Medidor de campo satélite (satfinder) o un receptor con indicador de señal junto a la antena
  • Cable coaxial de 75 Ω con doble apantallamiento y conectores F del diámetro adecuado
  • Pelacables o cúter, alicates de corte
  • Cinta autovulcanizante para la conexión exterior
  • Una segunda persona para leer el medidor mientras giras la antena

1. Elegir una ubicación con vista despejada

Desde España el satélite se encuentra al sur y bastante alto: entre unos 35° y 41° de elevación. Todo lo que en esa dirección sobresalga por encima de la línea de visión bloquea la recepción: árboles, edificios vecinos, aleros, chimeneas.

Colócate en el punto de montaje previsto y mira al sur. Estima el ángulo: 38° de elevación es algo menos de la mitad del recorrido entre el horizonte y el cénit. Si hay un obstáculo, ni una parabólica más grande ni un LNB mejor lo solucionarán: el sitio no sirve.

Los árboles son el error clásico: en invierno sin hojas todo funciona y en mayo la señal desaparece. Valora el árbol con hoja y añade unos años de crecimiento si es joven.

Vista lateral de una casa con parabólica; la línea de visión hacia el satélite va hacia el sur y roza un árbol.

2. Montar el mástil — y dejarlo exactamente a plomo

Este paso es el más subestimado y el que peor se paga. La escala de acimut del soporte da por hecho que la antena gira sobre un eje vertical. Si el mástil está inclinado, cada giro cambia también la elevación: acabas persiguiendo dos ángulos a la vez y solo encuentras el satélite por casualidad.

Apoya el nivel contra el mástil en dos direcciones separadas 90° y ajústalo hasta que la burbuja quede centrada en ambas. Solo entonces aprieta del todo el soporte de pared y vuelve a comprobarlo: los tacos se asientan al apretar.

El mástil también tiene que ser rígido. Un tubo que se mueve un grado con el viento provoca cortes de imagen de forma sistemática en invierno.

Comparación de dos mástiles: a la izquierda perfectamente a plomo con la burbuja centrada, a la derecha algo inclinado con la burbuja desplazada.

3. Calcular acimut, elevación y skew para tu ubicación

Tres ángulos describen por completo la orientación. El acimut es la dirección en grados, medida desde el norte (0°) pasando por el este (90°) y el sur (180°). La elevación es el ángulo sobre el horizonte. El skew indica cuánto hay que girar el LNB en su soporte para que coincida el plano de polarización.

Los tres dependen de tu ubicación y de la posición del satélite. Para Astra 19,2° Este — el satélite de Movistar Plus+ — los valores en España están en este rango:

Esquema en perspectiva de una parabólica: el acimut se traza en el plano del suelo desde el norte, la elevación como ángulo de altura por encima.
Astra 19,2° Este – acimut geográfico, elevación y skew del LNB
CiudadAcimutElevaciónSkew
Madrid146,9°37,7°22,9°
Barcelona155,1°39,1°18,9°
Valencia150,8°40,0°22,3°
Sevilla142,2°39,2°26,6°
Málaga143,8°40,7°26,9°
Bilbao149,3°35,3°19,9°

4. Tener en cuenta la declinación magnética

Aquí es donde muchas instalaciones fallan sin que quede clara la causa. Los acimuts calculados son geográficos: se refieren al polo norte geográfico. Pero una brújula apunta al polo norte magnético, que además se desplaza. La diferencia se llama declinación magnética.

En España es actualmente de aproximadamente 0° a 2° oeste, y crece hacia el este de Europa. Una brújula se desvía por tanto varios grados, y en una parabólica de 80 cm eso ya es la mitad de la ventana útil.

O conviertes el acimut geográfico en magnético (acimut magnético = acimut geográfico − declinación este), o usas una herramienta que dé ambos. SatFinder muestra por separado el acimut geográfico y el magnético, y obtiene la declinación de tus coordenadas a partir del World Magnetic Model.

Rosa de los vientos con dos nortes: el norte geográfico y, desplazado por el ángulo de declinación, el norte magnético.

5. Ajustar la elevación — cuidado con las parabólicas offset

Casi todas las parabólicas domésticas son antenas offset: el LNB no está centrado delante del reflector, sino en un brazo por debajo. Por eso el reflector queda mucho más vertical de lo que sugiere el ángulo de recepción.

Y ahí está la trampa: en la mayoría de los modelos la escala graduada del soporte ya está calibrada para el ángulo de offset. Ahí ajustas el valor de elevación calculado, no la inclinación física que medirías con un nivel en el borde del reflector. Con 38° de elevación el reflector se ve mucho más vertical, a menudo casi a plomo. Es correcto.

Si las instrucciones de tu antena indican expresamente que hay que restar el ángulo de offset (típicamente de 20° a 27°), sigue esa indicación. En caso de duda: pon en la escala la elevación calculada, aprieta a mano y verifica con el medidor.

Ajusta la elevación antes que el acimut y fíjala. Buscar dos ejes a la vez lleva muchísimo más tiempo.

Vista de perfil del soporte con su escala graduada; se marcan el valor de elevación ajustado y el ángulo de offset del reflector.

6. Ajustar el acimut: barrer despacio, no buscar a ciegas

Afloja los tornillos de la abrazadera lo justo para que la antena gire con algo de resistencia: debe quedarse donde la sueltes. Llévala aproximadamente al acimut magnético calculado.

Después barre en pasos muy pequeños: uno o dos grados y espera de tres a cinco segundos. El receptor y el medidor necesitan ese tiempo para engancharse a la señal. Si barres rápido pasas de largo el satélite sin que el aparato llegue a reaccionar: es la causa número uno de horas de búsqueda inútil.

Explora unos ±10° alrededor del valor calculado. Si ahí no hay nada, algo básico está mal: elevación confundida, declinación ignorada, o el cable no alimenta el LNB.

Vista cenital: la antena barre lentamente el arco de satélites geoestacionarios y el nivel de señal sube en el satélite buscado.

7. Ajustar el skew del LNB

El LNB separa las señales de polarización horizontal y vertical. Como tu ubicación queda lateral respecto a la longitud del satélite, el plano de polarización aparece girado desde tu punto de vista, y el LNB debe girarse en su soporte exactamente ese ángulo.

La mayoría de los soportes de LNB tienen una pequeña escala graduada. Afloja el tornillo, gira el LNB hasta el valor de skew calculado y vuelve a apretar. Los valores positivos suelen significar giro en sentido horario visto desde detrás del LNB; en caso de duda, fíate de la escala de tu soporte.

En España los valores son grandes — entre unos 19° y 27°. Es de los skew más altos de Europa occidental, así que aquí este paso no es opcional: un skew mal puesto mete la polarización contraria y marca la diferencia entre un 70 % y un 90 % de calidad de señal.

Vista frontal de un LNB en su soporte con escala graduada; el LNB está girado el ángulo de skew.

8. Ajuste fino: optimizar calidad, no potencia

Los medidores y receptores muestran dos valores que significan cosas distintas. La potencia de señal es básicamente el nivel que llega a la entrada: sube incluso si lo que recibes es ruido. La calidad de señal (a menudo SNR o MER) describe lo limpiamente que puede decodificarse. Solo cuenta ese valor.

Ve eje por eje: mueve el acimut milímetro a milímetro hasta que la calidad llegue a su máximo y fíjalo. Haz lo mismo con la elevación y después con el skew. Luego vuelve a comprobar acimut y elevación: al apretar casi siempre se desvía un poco.

Busca la meseta, no el pico. Localiza los dos puntos donde la calidad empieza a caer a cada lado y coloca la antena en el punto medio. Así consigues el máximo margen frente a lluvia, nieve y viento, que es justo el margen que evita los cortes en otoño.

Por último aprieta todo con criterio y vuelve a leer la calidad.

Dos barras durante el ajuste fino: la potencia sube pronto, la calidad alcanza su máximo más tarde.

9. Cable, conectores F y protección contra la intemperie

Una parabólica perfectamente orientada no sirve de nada si el cable coge agua. Usa coaxial de 75 Ω con doble apantallamiento y conectores F del diámetro correcto: un conector grande de más nunca sella.

Al confeccionar: pela la cubierta exterior, dobla la malla limpiamente hacia atrás, retira la lámina y corta el dieléctrico. El conductor central debe sobresalir unos 2 mm del conector. Ni un solo hilo de la malla puede tocar el conductor central: es la causa más frecuente del «ayer funcionaba».

Haz un lazo de goteo: lleva el cable en una curva hacia abajo por debajo de la conexión antes de entrar en la pared. Así el agua de lluvia escurre por el punto más bajo en lugar de entrar en el conector.

Envuelve la conexión exterior terminada con cinta autovulcanizante, solapando de abajo arriba para que las capas rechacen el agua. La cinta aislante de PVC no vale: se despega tras el primer verano.

Sección de un conector F y recorrido del cable con lazo de goteo por debajo de la conexión.

10. Qué revisar cuando no hay señal

No hay absolutamente nada: comprueba primero que el LNB recibe tensión. El receptor inyecta 13/18 V por el coaxial; un cortocircuito en el conector o un conductor central partido se ve en el medidor exactamente igual que una antena mal orientada. Después revisa la elevación y luego la declinación.

Hay señal pero faltan algunos canales: casi siempre apunta al skew o a una orientación justa. Suele faltar todo un plano de polarización o la banda alta.

La imagen se corta con lluvia: la orientación es correcta pero sin margen. Recentra en la meseta; si no basta, la antena es pequeña para tu ubicación o el reflector está deformado.

Funcionaba y ahora no: revisa en este orden — agua en el conector, árboles que han crecido, antena movida por un temporal, LNB averiado. Un LNB rara vez muere del todo: lo normal es que pierda una banda.

Potencia y calidad de señal comparadas: un nivel alto sin calidad indica un problema de orientación o de cableado.

Preguntas frecuentes

¿Con cuánta precisión hay que orientar una parabólica?

Una antena de 80 cm tiene un ancho de haz a mitad de potencia de unos 2°. En la práctica, a partir de 0,5° de desviación ya pierdes calidad de señal de forma medible, y hacia 1° se vuelve crítico con mal tiempo. Las antenas pequeñas son más fáciles de apuntar, pero dejan menos margen con lluvia.

¿Se puede orientar una parabólica sin medidor?

Sí, con un receptor y un televisor junto a la antena, o con una aplicación que muestre el nivel del receptor. Tarda más porque la indicación reacciona con retraso. Sin ninguna realimentación de señal no es posible una orientación aprovechable: los ángulos calculados te llevan a la zona correcta, pero las últimas décimas de grado solo se encuentran midiendo.

¿Por qué no encuentro el satélite si los ángulos son correctos?

Las tres causas más habituales son: no se tuvo en cuenta la declinación magnética (la brújula se desvía varios grados), el mástil no está a plomo, o se barrió demasiado rápido y el receptor nunca llegó a engancharse. Comprueba también que el LNB recibe tensión.

¿Es imprescindible ajustar el skew del LNB?

En España el skew para Astra 19,2° Este está entre unos 19° y 27°, de los más altos de Europa occidental. Ignorarlo cuesta bastante calidad de señal porque se cuela la polarización contraria. Cuanto más al este o al oeste esté tu ubicación respecto a la longitud del satélite, mayor es el ángulo.

¿Qué tamaño de parabólica necesito?

En España, de 60 a 80 cm bastan para una recepción estable de Astra 19,2° Este; 80 cm da bastante más margen con lluvia fuerte. En el borde de la zona de cobertura o para satélites más débiles hacen falta diámetros mayores.

¿Cuánto se tarda en orientar una antena?

Con los ángulos preparados, el mástil a plomo y un medidor, entre una y dos horas es realista, y la mayor parte se va en el montaje y el cableado. El ajuste fino en sí rara vez pasa de 15 minutos si la preparación se hizo bien.

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